¿Se puede ser redactor de contenidos freelance sin abandonar el trabajo?
hace 7 años · Actualizado hace 4 años

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Hoy trataré de dar mi punto de vista sobre esta situación y, de ser posible, iluminarte un poco. 😉
Me harté de ir a oficinas ¡Seré freelance!

De profesión soy Comunicador Social. En vista de que en Venezuela la situación no es favorable para los periodistas, muchos optaron (me incluyo) en buscar otras formas de ganarse la vida y crecer a nivel profesional.
Antes de tomar una decisión, tuve un trabajo presencial que sinceramente disfruté. Pero, para mí, la respuesta era fácil “o haces algo para lo que de verdad estás hecho o te arrepentirás toda la vida”.
Fue cuando en 2015 empecé mis emprendimientos en Internet y te digo… al comienzo fue difícil, muchas postulaciones por aquí y por allá. Pero al final, consigues oportunidades y solo hay que aprovecharlas.
Ser redactor de contenidos freelance se fue convirtiendo en mi profesión. Seguía manteniendo mi trabajo presencial de 8 horas y cada vez, me resultaba más difícil por la cantidad de requerimientos que comenzaron a llegar a mi bandeja de entrada. Hubo un momento y... estallé. Mi mente empezó a analizar mejor la situación -¿Dejo el trabajo y me dedico completamente a la redacción?-, algo complicado por el problema económico del país.
Sin embargo, la decisión se tomó y me “lancé a la piscina”. ¿Me fue mejor dedicarme de lleno a la Internet? La respuesta es SÍ, desde todos los ángulos que se le pueda ver, estaba más estable.
El único problema de todo esto es que quería tener experiencia a nivel presencial también. Sobre todo, porque terminé mudándome a Perú en busca de mejores oportunidades.
Lo que me funcionó para convertirme en redactor freelance

Acabé por ejecutar un plan en el que pude mantener mi trabajo presencial de 8 horas y mi trabajo como redactor freelance.
Y es verdad, para muchos podría ser una aventura total ya que tomar una decisión así puede conllevar a adversidades de todo tipo como miedos personales, inseguridades, etc. ¿Esto es razón para postergar los proyectos digitales? No lo creo…
Después de unas pocas semanas estudiando el escenario en el que me encontraba, terminé concluyendo que debía mantener mi trabajo por desarrollo personal y profesional, pero también, seguir con mis proyectos en Internet. Me vi en la obligación de ejecutar un plan de transición con el que, por fin, pude adaptarme a los dos trabajos (y me sobra tiempo para visitar a mi novia).
La idea que propongo puede funcionar en poco tiempo, no necesariamente es como lo planteo. El ponerse una meta temporal da la posibilidad de ir ordenando las metas definidas y que sirva de incentivo para continuar en función de las herramientas que tenemos a disposición.
De todo ello aprendí que, existen beneficios de la estrategia de transición que estaba aplicando y existen buenas oportunidades que ignoraba para entonces. Esto fue indispensable porque nunca frenó mi proyecto de ser redactor de contenidos freelance.
Autoevaluación a fondo
En el instante que empecé a desarrollar la idea del proceso transicional para ser un redactor de contenidos freelance sin abandonar el trabajo, me convencí que primero tenía que organizar las tareas. Pasé por mucho ensayo y error y todo esto me llevó a momentos difíciles de atender. Construir un organigrama de tareas no es lo primero realmente, sino más bien, un ejercicio de autoevaluación.
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Esta autoevaluación tiene la función de saber identificar las fortalezas y debilidades tenemos, como también la manera correcta de trabajar con ellas y reflejarlas en acciones. Esto parte de hacernos la interrogativa ¿Qué elementos materiales e inmateriales son los que requerimos para trabajar como redactor autónomo?
Me tocó pensar bien las cosas antes de hacerlo porque existían cuestiones que tenía que mejorar y aparte, necesitaban una pequeña inversión monetaria como, por ejemplo: crear mi sitio web, pagar la membresía en varias páginas para freelance como Workana, mantener mis herramientas digitales activas, etc.
Por cierto, he mencionado Workana, pero hay más opciones para empezar a trabajar online aquí: mejores sitios de Internet para trabajar como redactor freelance.
Todos esos puntos, tras un tiempo, estarían pasando a ser parte de mi trabajo, era lo que decía sobre lo material e inmaterial. Así, mientras en una parte tenía la formación, los estudios, etc., por la otra me hacia falta una metodología a seguir para economizar mis esfuerzos.
“¿En qué malgasto mi tiempo?” o la típica… “¿Por qué el tiempo nunca me alcanza?” Son algunas de las cuestiones que nacieron después de comenzar la autoevaluación.
Un calendario
Con respecto al plano material, la conjetura de ahorros con el objetivo de apaciguar el primer año siendo freelance no era el único inconveniente. Mirando detalladamente, existían otros aspectos que no estaban, como, por ejemplo: una correcta documentación y el software de soporte al momento de hacer mis trabajos.
Aquí incluyo la gestión de una cuenta pagada para administrar el blog, la práctica con programas de diseño que no tengan que ver con Paint e inclusive, la creación de un portafolio. Nuevamente, mi trabajo podría ser más funcional y así apaciguar las reparticiones de todas las tareas que necesitaría para establecerme por cuenta propia.
Por eso empecé a elaborar una lista separada en dos columnas la cual estaban dirigidas a lo orientativo: materiales – inmateriales. Al final, dejé lo más importante de primero.
De allí supe que varias acciones necesarias para ponerme a trabajar eran fáciles de terminar (en especial si tenía algo de dinero o algunos contactos) mientras que otras tareas resultaron complicadas y necesitaban ser postergadas durante los primeros días de semana.
¿Para qué iba a subir de nivel el plan en plataformas como Workana o Freenlancer y perder dinero si todavía no había estructurado adecuadamente mi blog de redactor de contenidos digitales? Peor todavía ¿Por qué empezaría a ofrecer mis servicios si aún no sabía que capacidad tendría en la producción?
En resumen, lo primero siempre será una autoevaluación a fondo. Podrías ejecutarlo tu mismo o solicitar la ayuda de alguien más. No te hablo de hacer una simple lista y empezar. Cada uno de los ítems necesitará varios minutos e inclusive, horas de análisis. De esa forma, minimizarás todo esfuerzo y tendrás un orden de ejecución.

En conclusión
El calendario semanal terminó siendo un excelente aliado en estas actividades y las futuras que estuviesen enlazadas al proyecto. En primera instancia me fui familiarizando con la creación de contenido para páginas que estuviesen relacionado a mi meta, como también adquirir la lectura que pudiese ayudarme en el camino.
No te mentiré. Ejecutar un buen plan para ser creador de contenidos freelance necesita de tiempo y es trabajo. Hay que ir adaptándose poco a poco a las necesidades que tenemos como persona. Debemos poner de antemano las capacidades que tenemos para cumplir objetivos. Plantear pequeñas metas con la misión de cumplirlas e ir aumentando conforme se consiga experiencia.
Y respondiendo a la pregunta principal, ¿Es posible trabajar como redactor sin abandonar tu empleo actual? A estas alturas, ya tienes la respuesta.
Yo ya me decidí y empecé este camino ¿y tú? Mientras más tardes en decidirte actuar, otros te quitarán clientes y será más difícil entrar en el rubro de la redacción.
Hace bastante escribí este artículo, te comento un poco sobre mi evolución: Actualmente trabajo como Consultor SEO (sí, me especialicé en SEO) y, por supuesto, como redactor SEO. Detrás de mis emprendimientos, ya tengo algunas webs interesantes que posicionann y generan dinero y, también, comencé a delegar algunos trabajos para cubrir más terreno.
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